Verano 2026 sin golpes de calor: cómo preparar tu gestión de SST para riesgos térmicos
Aprende cómo preparar tu gestión de SST para prevenir golpes de calor y estrés térmico en el verano 2026, protegiendo a tu equipo y la operación.



Aprende cómo preparar tu gestión de SST para prevenir golpes de calor y estrés térmico en el verano 2026, protegiendo a tu equipo y la operación.

Las altas temperaturas no son solo una incomodidad operativa. En verano, el golpe de calor y el estrés térmico se convierten en riesgos reales que afectan la salud de los trabajadores, incrementan los errores y elevan la probabilidad de incidentes.
Para el verano 2026, las empresas con operaciones expuestas; ya sea en campo, logística, plantas o actividades mixtas, necesitan ir más allá de las recomendaciones generales y contar con protocolos claros de SST que protejan a las personas y aseguren la continuidad operativa.
El calor excesivo impacta directamente en la capacidad física y cognitiva de los trabajadores. La exposición prolongada puede generar deshidratación, fatiga, mareos, pérdida de concentración y, en casos severos, golpes de calor.
Desde la mirada de la SST, el estrés térmico debe tratarse como cualquier otro riesgo ocupacional: identificado, evaluado, controlado y monitoreado en el tiempo.
La normativa peruana, a través de la Ley N.° 29783 y su reglamento, obliga a las empresas a prevenir riesgos derivados de las condiciones del ambiente de trabajo, incluyendo la temperatura.
El golpe de calor ocurre cuando el cuerpo pierde su capacidad de regular la temperatura interna. Puede presentarse de forma progresiva o repentina y requiere atención inmediata.
Más allá del impacto en la salud del trabajador, un episodio de este tipo expone a la empresa a:
Prevenir es siempre menos costoso que reaccionar.
Un protocolo efectivo para prevenir golpes de calor no tiene que ser complejo, pero sí claro, aplicado y documentado.
El primer paso es reconocer qué labores están expuestas a altas temperaturas, radiación solar o esfuerzo físico intenso, especialmente en trabajos a campo abierto.
Ajustar horarios, priorizar labores en horas de menor radiación y establecer pausas programadas ayuda a reducir la carga térmica acumulada.
El acceso continuo a agua potable y fresca es una medida básica pero crítica. Debe estar planificada, comunicada y supervisada, no depender solo de la iniciativa individual del trabajador.
Ropa ligera, de colores claros, protección para cabeza y cuello, y bloqueador solar cuando aplique, forman parte de los controles preventivos.
Los trabajadores deben saber identificar los síntomas de alerta y actuar a tiempo. La capacitación debe quedar registrada y ser verificable, especialmente en temporadas de mayor riesgo.
El Comité SST debe revisar y validar los protocolos estacionales, hacer seguimiento a su aplicación y dejar evidencia de las acciones acordadas.
El calor no es un evento extraordinario. Es un riesgo previsible y, por tanto, gestionable desde la planificación, no desde la reacción.
Preparar los protocolos de SST para el verano 2026 es una decisión preventiva que protege a las personas y a la operación.
En LAUS ayudamos a las empresas a estructurar, ejecutar y dar seguimiento a su gestión de SST, para que los riesgos estacionales se gestionen con orden, trazabilidad y criterio técnico, incluso cuando la operación crece.